5 años y 1 día de cárcel por intentar a matar a pareja de ex cónyuge

Sujeto disparó con escopeta a víctima en la cabeza, errando el tiro por centímetros. Fue condenado como autor de homicidio calificado frustrado, pese a que ni la víctima como su ex esposa, que era testigo presencial, declararon en el juicio.

ANGOL.- A 5 años y un día de presidio efectivo fue condenado Manuel Leighton Salazar (46), como autor de un homicidio calificado, en grado de frustrado, por tratar de asesinar de un disparo a la actual pareja de su ex cónyuge, en Angol, hecho ocurrido la madrugada del 25 de agosto de 2018.

El veredicto condenatorio había sido dado a conocer el miércoles 29 de mayo, luego de 3 días de juicio, donde el fiscal Cristian Gacitúa había solicitado condena por 6 delitos, pero finalmente los jueces del Tribunal Oral en Lo Penal lo condenaron 3 hechos: por lesiones menos graves en contexto de violencia intrafamiliar en perjuicio de su cónyuge; homicidio calificado en grado de frustrado, en perjuicio de la actual pareja de su cónyuge, con circunstancias de alevosía y premeditación; y también por porte ilegal arma de fuego, según explicó el persecutor.

Sin embargo, la única condena con pena de cárcel en contra del individuo fue como autor de un homicidio calificado, en grado de frustrado en contra de la víctima de 26 años. Mientras que deberá pagar una multa de una unidad tributaria mensual, por el delito consumado de lesiones menos graves en contexto de violencia intrafamiliar, en perjuicio en su ex mujer (37), a quien golpeó en la calle el 24 de agosto de 2018, horas antes de intentar el homicidio.

ACREDITO

Finalmente, el fiscal jefe de Angol, Cristián Gacitúa, acreditó en el juicio que madrugada del 25 de agosto de 2018 el condenado se dirigió a la casa de calle Cardenal Raúl Silva Henríquez, en la Población Juan Pablo Segundo, donde convivían su ex esposa y la víctima –la misma donde él había vivido anteriormente junto a la mujer-, portando una escopeta calibre 20, además de un bolso con 48 cartuchos de caza.

La información ventilada en el juicio agrega luego que una vez en el lugar escaló el cerco perimetral, entró a la casa con la copia de las llaves que aún mantenía y se dirigió sigilosamente al dormitorio principal, donde le disparó al hombre en la cabeza mientras dormía. Milagrosamente la descarga no lo hirió, detalló el fiscal Gacitúa. “En esas condiciones y actuando sobre seguro, toda vez que la víctima se encontraba acostada en su cama y durmiendo, le disparó errando por escasos centímetros el tiro, el cual incluso traspasó la cabecera que estaba ocupando la víctima, traspasó también el respaldo de la cama y la pared del dormitorio”. Agregó que el sujeto actuó en forma premeditada y “tomó la decisión de matar en forma reflexionada y meditada”, y con alevosía, pues “se aprovechó, de las circunstancias que se le presentaban, en especial el factor sorpresa, el estado desprevenido e indefenso de la víctima y de que él se encontraba armado”.

El persecutor respecto de la condena destacó que “lo valorable de todo esto que, ésta se produjo pese a que ni la víctima ni la testigo presencial, que era la ex cónyuge del acusado, prestaron declaración en el juicio, no obstante lo cual la Fiscalía igualmente logró la condena y la acreditación de estos hechos”.