Delito fue en inmueble que durante años tuvo función educacional, en pleno centro de Angol. Dirigenta de los docentes dijo creer que fue cometido en horario de toque de queda.

ANGOL.- Profunda molestia existe en la Asociación de Profesores Jubilados de Angol, luego que el jueves quedara al descubierto que delincuentes arrasaron con la gran mayoría de los bienes que habían logrado conseguir durante muchos años y que tenían en dos salas donde funcionaba esta organización, en el inmueble que fue educacional, en Caupolicán con Julio Sepúlveda, delito que requirió algún vehículo para trasladar la gran cantidad de cosas y que pudo ser cometido en toque de queda.

SEGUNDO ROBO

La presidenta de esta Asociación de Profesores Jubilados, Misaela Figueroa Melo, notoriamente afectada por lo sucedido, señaló que a fines de noviembre del año pasado entraron por primera vez a robarles a las salas que utilizaban en el inmueble donde funcionó la Escuela Dos, el Colegio Concepción y el Mozart, cuando sustrajeron muchas cosas de valor, como micrófonos, microondas, parlantes, 5 guitarras, un equipo musical, juguera y cilindros de gas, y este jueves fue informada por el administrador municipal, José Luis Bustamante, de que habían vuelto y se habían llevado prácticamente todas las cosas que tenía ahí la organización.

Entre los artículos robados en esta ocasión, según la información entregada por Bustamante, dijo la profesora Figueroa, estuvieron 32 sillas del tipo auditorio, un mueble, 5 estantes, una cocina a gas de cuatro platos, varias mesas para seis persona, dos  estufas a gas y hasta los manteles de cocina.

El descaro de los ladrones llegó a tanto que, incluso, alguien vio que uno salió cargando una taza de baño desde el inmueble.

La profesora Misaela dijo que cuando a ella le informaron de este nuevo delito fue como que le hubieran dado un fuerte golpe, porque son las cosas que durante años había logrado reunir la Asociación de Profesores Jubilados, que tiene una trayectoria desde 1978. “A nosotros nos significa una pérdida de años, son cosas adquiridas durante mucho tiempo a través de proyectos, beneficios y solicitando aportes”, dijo la docente.

EN TOQUE DE QUEDA

Figueroa igualmente planteó que es altamente probable que este delito haya sido cometido mientras regía el toque de queda. “Hay poca vigilancia, porque para qué vamos a hablar de la gente que se dedica a robarle a los más pobres, porque nosotros no somos para nada gente que tenga de sobra, entonces, dónde está el patrullaje en las noches, se ve que aquí pasan los vehículos como que andan de día en la noche, y se supone que estamos en toque de queda, incluso yo pregunté una vez, ¿ya no hay toque de queda?”.

QUEDÓ EN NADA

Respecto del primer robo, dijo que denunció ante la PDI, pero la investigación quedó en nada. “Tomaron los datos y todo, hicieron peritajes y cuanta cosa y después nos llegó una carta diciendo que, en el fondo, no tenían tiempo para dedicarse a esto, nadie tiene tiempo para esas cosas y así vamos dejando, dejando que las cosas ocurran”, dijo la presidenta de los profesores jubilados.

Este inmueble pertenece a la municipalidad, la cual había facilitado estas dos salas a la Asociación de Profesores Jubilados. Aquí se construirá el nuevo edificio consistorial.