Ceremonia fúnebre fue en la calle por restricciones en pandemia  

Familia de comerciante fallecido señaló que oficio religioso se efectuó en este lugar porque había muchas personas que querían entregarle el último adiós, quienes mantuvieron el distanciamiento.

Una de las consecuencias más tristes de la pandemia son las diversas restricciones para los velorios y funerales, esto para evitar riesgos de contagios de Covid-19 entre los asistentes, independiente de si los fallecidos tenían o no esta infección, lo que llevó a una familia angolina, este lunes, a efectuar un servicio religioso en plena calle para entregar el último adiós un conocido comerciante, esto porque había mucha gente que quería acompañarlo en su camino al más allá.

El fallecido es Mauricio Garcés Ramírez, de 44 años, quien trabajó 10 años en la feria de Angol y otros 10 años como comerciante ambulante en el sector de la ciudad, mayoritariamente en el sector de las calles Julio Sepúlveda con Lautaro,  labores por las cuales se hizo muy conocido y apreciado por la gente.

Mauricio Garcés Ramírez padecía una insuficiencia renal por lo que se dializaba, patología por la cual se complicó y falleció este domingo.

EN LA CALLE

Su hermano, Héctor, contó que por el protocolo que impide efectuar velorios en los domicilios, en la que era su casa, en calle Rucapellán, en la población El Retiro, se efectuó una acción de este tipo simbólica, siendo después llevado a la sede vecinal de calle Los Canelos, y frente a la misma se realizó esta mañana una ceremonia religiosa, para que la gente, manteniendo el distanciamiento, pudiera despedirlo.

“Por eso decidimos hacerlo en la calle este servicio, ceremonia para que la gente lo pudiera ver, porque estuvo anoche acá solo, no se pudo ver, no se pudo hacer nada, se hizo un velorio simbólico anoche en su casa y ahora en la calle una ceremonia”, dijo Héctor Garcés.

“El seremi pido eso, que tengamos una distancia, un reguardo, con lo menos gente posible, pero como era muy conocido, llega mucha gente, incluso a gente no se le avisó por lo mismo, porque iba a llegar a mucha gente”, agregó su hermano.

El protocolo establece que para todos los fallecidos durante la pandemia, en las ceremonias fúnebres no pueden participar más de 20 personas, quienes tienen que mantener un estricto distanciamiento físico.

Héctor Garcés también agradeció las múltiples condolencias y muestras de solidaridad que recibió su familia ante el deceso de Mauricio, muchas de éstas a través de las redes sociales.