Rosana Rathgeb respondió a cuestionamientos efectuados por dirigentes de los vecinos y comerciantes de esta arteria en Angol.

Respecto del planteamiento de los dirigentes de la Agrupación de la Agrupación de Vecinos y Comerciantes de la Avenida O’Higgins, de que el proyecto sería malo al considerar veredas muy angostas y pocas bahías de estacionamiento en ésta, la delegada del Serviu dijo que si es bueno o no es subjetivo, y que ella podía referirse a los elementos técnicos que maneja y a las respuestas dadas a los requerimientos de esta organización y del municipio.

En relación a la observación de las veredas angostas, dijo que fueron ensanchadas “en los puntos que eran más críticos”.

Para ella las observaciones de los dirigentes eran válidas y se respondió –dijo- satisfactoriamente en algunos casos hasta en un 100% y a otras en un porcentaje menor por la falta espacio, como ocurrió con las bahías de estacionamiento, incorporándose 4 que no estaban consideradas.

ES UN MEJORAMIENTO

También planteó que se trata de un gran mejoramiento de la Avenida, no de una arteria nueva, considerando los espacios disponibles, los que aumentaron con las expropiaciones. “Se está generando mayores superficies en las calzadas, mayores superficies en las veredas, más bahías de estacionamiento, mejor semaforización, mejor señalización, porque por algo se generó este proyecto, porque la Avenida no está hoy entregando la seguridad y el espacio suficiente para la circulación vehicular y peatonal”.

Respecto de si la obra es o no oportuna en la pandemia, Rathgeb dijo que esto se trató en la reunión con el ministro y luego que los dirigentes plantearon ahí todas sus observaciones, esta autoridad caballerosamente -después de acordarse un plazo para analizarlas- les preguntó si querían o no esta obra, que implica una inversión de $17 mil millones en Angol, ante lo cual los directivos habrían dicho “nosotros queremos el proyecto, es importante para Angol, pero si lo queremos mejorar”.

EXIGENCIAS ADMINISTRATIVAS

Rosana Rathgeb respecto del momento en que se ejecuta, dijo que hay exigencias administrativas, plazos, una licitación y adjudicación, y una ejecución presupuestaria a desarrollar, agregando que el país “hoy necesita inyectar recursos, mover la economía, generar trabajo y hoy este proyecto viene a ser una solución para ese tema, independiente de los problemas particulares que pudiera generar a determinados grupos de personas, bueno trataremos de evitar, de paliar al máximo o mitigar las dificultades que genere a estas familias y a estas personas su ejecución”.

Respecto de la reunión que no se efectuó el 18 de marzo entre el equipo del Serviu y los dirigentes, Rathgeb mostró mail enviados a estos directivos para ver la posibilidad de haberla hecho por video conferencia y un documento enviado con las respuestas a sus 19 observaciones, pero aseguró que no hubo una retroalimentación de ellos, por lo que consideraron que estaban de acuerdo con los cambios.