Editorial: Historia y Geografía opcional, garrafal error del Ministerio de Educación

El Ministerio de Educación sigue tomando medidas erróneas e injustificables, como ha sido ahora la determinación del Consejo Nacional de Educación de darle carácter optativo a la asignatura de Historia y Geografía en tercero y cuarto medio, a partir del 2020.

La medida anunciada por la ministra, en el marco de varios cambios curriculares para los terceros y cuartos medios, es un error garrafal porque los ciudadanos necesitan conocer los procesos históricos que generaron la sociedad actual en la que desenvuelven, para así poder entender los grandes cambios sociales, culturales y económicos que tienen que enfrentar como sujeto activos.

La ministra de Educación en forma simplista justificó que la asignatura de Historia y Geografía sea opcional en tercero y cuarto medio porque los alumnos recibirían todos estos conocimientos en primero y segundo medio, olvidándose de una situación fundamental, como es que los jóvenes cuando más requieren estos conocimientos es cuando están a un paso de transformarse en ciudadanos, esto para conocer los procesos que se vivieron en el pasado y de esta manera integrase con más consciencia y activamente a los procesos socioculturales que tendrán que vivir.

Son tantos los elementos que dan legitimidad a la existencia de la asignatura de Histórica y Geografía que cuesta entender la decisión ministerial de restarle valor en la educación media, por ejemplo la historia contribuye a la integración de las personas a su nación, a su patria y a su cultura, considerado todos estos como entes que son producto del desarrollo colectivo en el tiempo, e igualmente permite que las personas conozcan de los errores y equivocaciones cometidas en el pasado para con su actuar activo no contribuir a que se repitan en su presente.

Acaso en el Ministerio de Educación no se dan cuenta de que cada vez se vive en una sociedad más integrada globalmente, por lo que no solo es necesario que los jóvenes conozcan al historia de su país, sino también la correspondiente a Latinoamérica y al resto del mundo.

Una tan equivocada determinación como ésta solo contribuirá a tener sujetos cada vez más pasivos y manipulables por los poderes políticos y económicos, por lo que como medio de comunicación esperamos que sea revertida.