Situación crítica persiste hasta ahora, mientras está internado en el Hospital Luis Calvo Mackenna, donde fue intervenido para un trasplante de médula ósea.

ANGOL.- En estado grave se encuentra internado en la UCI del Hospital Luis Calvo Mackenna en Santiago el niño angolino, Andrés Álvarez Lonconao, de 2 años y 2 meses, quien padece de una Leucemia Mieloide Aguda M7. El menor sufrió este viernes una hemorragia interna que lo mantiene al borde de la muerte, según explicó vía telefónica a Malleco7 su padre.

El progenitor del niño (también llamado Andrés), señaló que han sido momentos muy difíciles los que han tenido que pasar en las últimas horas, puesto que el menor, desde que fue intervenido el 31 de diciembre para un trasplante de médula ósea, ha presentado complicaciones. Explicó que no había sido un proceso fácil para Andresito, quien hasta ahora permanece luchando por su vida.

COMPLICACIONES

Sostuvo que desde que se internó, Andresito no ha salido del centro asistencial, debido a que después del trasplante de médula ósea fue sometido a un exigente tratamiento médico. “Había sufrido dos complicaciones post trasplante como un Citomegalovirus, infección provocada por un virus relacionado a los herpes en la herida, y una Eich, una afección que se produce cuando la médula ósea o las células madre de un donante atacan al receptor”, explicó.

Agregó que el niño lleva más de un mes sin comer, solo nutrición intravenosa, con medicamentos y con permanentes transfusiones de sangre, razón por la cual ha pasado alrededor de 10 veces por el Pabellón para la colocación de catéter, a lo cual se suman otra serie de procedimientos médicos. “Ayer (viernes) se descompensó porque le dio una hemorragia y casi nos deja; perdió al menos 250 ML (centímetros cúbicos) de sangre; por lo que tuvieron que bajarlo a la Unidad de Cuidados Intensivos, UCI, donde ahora se encuentra en riesgo vital; además existe el peligro que pueda tener una nueva hemorragia”, sostuvo el padre.

ESPERANDO EL MILAGRO

Al ser consultado respecto a lo que le dijeron los médicos respecto a la condición de Andresito, señaló que “nos dijeron que teníamos que prepararnos para todo y esperar un milagro para que sanen las lesiones internas que tiene, pero nosotros como familia tenemos fe en que Dios nos brindará la ayuda que mi hijo necesita y hará el milagro para que se recupere”.

Asimismo, dijo que no saben qué pasará, pero no pierden las esperanzas, razón por la solicitó a la comunidad angolina para que oren por su hijito, a quien le diagnosticaron la enfermedad hace más de un año, luego de un largo deambular por distintos centros asistenciales.

BATALLA

Desde ese momento como familia (junto a su esposa Carolina Lonconao) iniciaron una dura batalla para luchar contra la enfermedad, lo que los ha obligado a trasladarse a Santiago para apoyar el tratamiento médico, debiendo dejar en Angol con familiares a su hijo mayor, Guillermo Andrés, de 10 años.

Los costos económicos para la familia han sido importantes, pese a que todo el tratamiento del Andresito es gratuito; ello porque la estadía de ambos padres la deben costear ellos mismos, razón por la cual han debido realizar bingos, completadas y ventas de empanadas entre otras cosas para solventar esos gastos.