Así reaccionó el historiador y director de este espacio cultural al conocer que la Corte de Apelaciones de Temuco rechazó recurso presentado en contra de la incautación de las 32 piezas museológicas.

ANGOL.- Luego que la Corte de Apelaciones de Temuco rechazara un recurso de protección en contra de la incautación que carabineros del OS-9 efectuó de 32 armas, las cuales son piezas museológicas que se exhibían en el Museo Histórico de Angol, su director, Hugo Gallegos Bravo, señaló este domingo que éstas fueron retiradas efectuando un montaje.

PIEZAS DE MUSEO

Luego de conocida la determinación de la Corte, Gallegos Bravo entregó a este medio varios antecedentes que -según su perspectiva- hacen inentendible la incautación efectuada el 4 de marzo de este año, como que la ley entrega el carácter de armas a las que han sido fabricadas dentro de los últimos 70 años, y entre las pieza museológicas que se llevó Carabineros existe un fusil Evans fabricado en 1843, una colección completa de fusiles Winchester de 1875 y otro Sharps con una data similar.

Dijo que él como director del Museo había sido notificado por Carabineros de que tenían que regularizar la situación de estas armas, para lo cual –según la ley- tenían 180 días; agregó que como era imposible inscribirlas como armas de fuego porque no lo son, comenzaron a trabajar con un arqueólogo experto en estas piezas museológicas, Carlos Zamorano, para inscribirlas como tal en el Consejo de Monumentos Nacionales, sin embargo, el 6 de marzo carabineros llegó a incautarlas con una orden judicial gestionada por la Fiscalía, lo que hicieron dos semanas antes de que venciera este plazo mencionado.

De hecho, Hugo Gallegos señala que dos días antes de que carabineros llegara a incautarlas, al Museo arribó una comisión de la Oficina Técnica Regional, OTR, de Monumentos Nacionales por el trabajo que se efectuaba para regularizarlas.

LA INCAUTACIÓN

El director igualmente cuestiona varias actuaciones que tuvo carabineros en la incautación, como haber registrado que se trababa de escopetas Winchester, cuando eran fusiles de 1875; también haber señalado públicamente que estas armas habían sido incautadas a un individuo en un domicilio, cuando fueron retiradas desde el Museo que está en un inmueble municipal al final de la calle Caupolicán y el individuo es él, quien ha dedicado su vida al reguardo del patrimonio de esta zona.

Gallegos dijo que estaban regularizando estas piezas de museo ante el Consejo de Monumentos Nacionales porque él nunca ha querido vender esta colección, porque “son obsequios de distintas personas, yo no las puedo vender, por dignidad no puedo”. El historiador agregó que no reclama porque lo hayan dejado sin estas piezas para venderlas, “porque yo no soy traficante de armas, no vendos fusiles ni munición”.

“UN MONTAJE”

Para Gallegos toda la incautación es un montaje, y agrega que a esta altura está por creer que alguien superior está interesado en esta colección, “porque no entiendo tanta irregularidad, cuando alguien protestaba antes sobre montajes, yo decía, pero no puede ser tanto, y es posible”.

También cuestionó cómo se efectuó la incautación, con 12 carabineros que llegaron en 4 camionetas doble cabina, agregando que sólo faltó el helicóptero y una ambulancia para haber sido una acción hollywoodense, cuando “yo no uso ni cortaplumas”, dijo.

Todo indica que Hugo Gallegos tendría que ser formalizado, imputado de haber cometido algún ilícito por tener estar piezas de museo, y según se ha señalado ahí demostrará que todo esto no tiene sentido y no descansará hasta recuperar estas colección, que es parte del patrimonio de Angol.