Vecina a puro ñeque levantó olla común para 38 vecinos

En “El Mallín”, en Angol,  Edith Montecinos detectó necesidad de los habitantes del sector y decidió ayudar, especialmente a los adultos mayores. 

ANGOL.- Treinta y ocho almuerzos diarios entrega una vecina de “El Mallín”,  de esta ciudad, a residentes del sector que se están viendo afectados económicamente producto de la emergencia sanitaria provocada por el Covid-19. La iniciativa, que no tiene el apoyo de ninguna organización, surgió mientras pensaba qué prepararía para su familia al día siguiente y sin meditarlo mucho inició su labor solidaria, que hoy da sustento alimenticio a muchas personas.

Edith Montencinos Torres, es una vecina que vive en calle Manuel Jarpa 1551, casa B. Con el aporte de sus familiares y el apoyo de los vecinos, toda gente de esfuerzo y trabajo, comenzó a darle vida a esta olla común. “Comenzamos un día cuando yo iba a hacer porotos para mi casa y pensé en echar a remojar un kilo, porque a lo mejor había gente que lo podía necesitar; así lo hice, los preparé y comencé a ofrecerlos a los vecinos”, señaló.

Agregó que ese día, hace aproximadamente un mes, comenzó entregando almuerzos inicialmente a cinco personas, cifra que fue creciendo, porque se fue sumando más gente. “Ya llevamos 38 vecinos a quienes les entregamos almuerzos todos los días. Es que se comenzó a correr la voz y la demanda aumentó, pero también la gente comenzó a entregar cooperación, así como también mi familia y la de mi esposo, entre otra gente; ya llevamos cuatro semanas con esto”, explicó.

CANASTAS

Edith Montecinos explicó que fue tanta la ayuda que recibieron que prepararon cajas con canastas familiares para entregar a quienes más los necesitaban. “Incluso, llegamos a entregar hasta canastas, porque nos había llegado mucha ayuda y cooperación; hicimos cajitas y entregamos a la gente más necesitada, como alimentos y también útiles de limpieza”, sostuvo.

Al ser consultada respecto a personas entregan principalmente estos alimentos, señaló que se ayuda a la gente que tiene necesidades en sus hogares y problemas para sustentarse. “Es gente que trabaja en las frutas o son temporeros, entonces por esta misma cosa de la pandemia quedaron sin trabajo; muchos de ellos viven con sus padres y sus abuelos y no tienen como alimentarlos”, explicó.

A VECES FALTA

Pero la situación de Edith no siempre es fácil. Señaló que el lunes pasado no tenía muchos insumos para cocinar y que se vio afligida porque no sabía qué hacer. “El lunes en la tarde la sufrí harto, porque no tenía que hacer y publiqué en mi Facebook y sabe que llegó una bendición de aportes, de mi familia, de mis vecinos e, incluso, estas cajas de Gobierno y revivimos nuestra olla común”, manifestó.

“Este barrio es pobre y humilde, pero muy humanitario. Estoy encantada, porque la gente es muy cooperadora”, explicó. Señaló que seguirá ayudando con la olla común hasta cuando pueda, “porque entiendo la necesidad que tiene la gente”. Quienes quieran colaborar, pueden hacerlo dirigiéndose a calle Manuel Jarpa 1551, casa B, o llamando al N° de celular +56997901478.