Entregaron sus puntos de vista el presidente electo del Colegio de Profesores de Angol y quien lidera al Centro de Padres y Apoderados del Liceo Enrique Ballacey.

El presidente electo del Colegio de Profesores, Comunal Angol, Roberto Fontecilla Aravena, señaló a Malleco7 al ser consultado por el anuncio realizado por el DEM que “la posición del Colegio de Profesoras y Profesores respecto al retorno a clases, ha sido insistente en plantear que la vida y la seguridad de los estudiantes y funcionarios/as de educación y sus familias es lo primero. Por lo tanto, se deben tomar todas las medidas para cautelar esos principios fundamentales. Creemos que la planificación del DEM va en la senda correcta”.

Agregó que “sabemos que las licitaciones en el sistema público son lentas, por lo que es importante asegurarse que los establecimientos estén realmente listos para recibir a la comunidad escolar, con todos los implementos y protocolos de seguridad correspondientes”.  Agregó que también es importante saber si existe cobertura de seguros en caso que los niños o los funcionarios se contagien de Covid-19 con ocasión de su permanencia o traslado a los colegios.

Finalmente hizo un llamado al Jefe del DEM, Jorge Espinoza “a que se reúna con representantes de las comunidades educativas – docentes, asistentes de la educación y apoderados – para transmitir las medidas tomadas y considerar nuestras opiniones y aportes”, sostuvo

MÁS CRÍTICA

El presidente de centro de padres del Liceo Enrique Ballacey, Víctor Carter, tiene una postura más crítica e indicó que se trata de un “plan complejo si se analiza el factor tiempo/recurso, y creo que casi es inviable, debido a que tratar de cambiar un sistema es complicado; el otro problema que hay es que tendrían que contratar un Internet para todos los colegios mucho más expedito del que hay ahora y que tenga la capacidad para soportar estas plataformas”, sostuvo.

Dijo que además hay muchos alumnos que no tienen acceso a internet y que será difícil apoyarlos a todos de tecnología, lo cual también implica riesgos, como las pérdidas de los equipamientos.

Explicó que ve compleja la factibilidad técnica para implementar el plan y que se debe considerar que los apoderados son más exigentes y seguramente cuestionarán que sus hijos estén recibiendo una semana un tipo de educación y la semana siguiente otro, por el traslado y el riesgo de contagio, “porque independientemente de las medidas que se tomen, el virus va a estar ahí”.